Taekwon-Do

Taekwon-Do

Si intentamos establecer una definición sencilla del Taekwon-Do tenemos que decir que:
 
“Es un método de combate sin armas creado por el general Choi Hong Hi que se sustenta en la utilización científica del cuerpo con el propósito de la autodefensa”.
 
La palabra “Taekwon-Do” proviene de la traducción de tres caracteres coreanos que literalmente significan lo siguiente:
 
 
Tae: Acción de saltar o volar, golpear o destrozar con el pié.
Kwon: Representa el puño o la mano en su acción de golpear.
Do: Significa Arte o Camino.
 
 
Definido por su creador, 

“Es un arte marcial que no tiene igual en potencia o técnica. Su disciplina y entrenamiento técnico y mental están destinados a la formación de un fuerte sentido de justicia, humildad y resolución”.

El Taekwon-Do es sin duda la mas joven de las artes marciales, tal como se lo conoce en la actualidad tiene poco mas de medio siglo de existencia ya que fue oficialmente reconocido como arte marcial coreana el 11 de Abril de 1955.

Sin embargo, para comprender mejor lo que es el Taekwon-Do deberemos indagar un poco sobre su origen. También resultan de gran utilidad en este sentido las palabras escritas por su fundador, el General Choi Hong Hi, en la “Carta del Taekwon-Do” que trascribimos a continuación.

Carta del Taekwon-Do

Preámbulo
Ya que el Taekwon-Do es un arte de autodefensa que tiende a un noble rearme moral, a un lato grado de cumplimiento intelectual, a técnicas elegantes, y a la belleza de la forma física, se puede considerar como parte de la vida cotidiana, tal como son la respiración y el pensamiento.
Como fundador del Taekwon-Do, quiero definir su filosofía, sus principios y su objetivo a fin de que estos sean utilizados para llegar al florecimiento de la moralidad, de la belleza y del poder, en armonía con el espíritu inmortal.

Parte 1
A través de una práctica científica del Taekwon-Do uno puede mejorar notablemente su salud y nutrir su intelecto. Uno puede encontrarse en posición de ayudar a otros a causa de la justicia promoviendo así la ética social y la moralidad, contribuyendo a realizar una sociedad más pacífica y feliz.

Parte 2
Para vivir en buena armonía con la vida, a pesar de sus aspectos detestables, y con la muerte, uno debe estudiar continuamente el arte del Taekwon-Do para aprender las técnicas de potencia y elegancia, y para agrandar su reino espiritual. Así la motivación para estudiar debe ser una herencia de un valor incalculable para las generaciones futuras.

Parte 3
Los seres humanos vienen al mundo con deseos y necesidades sencillas. No deben volverse avaros, tienen que continuar siendo humildes y misericordiosos. Nunca comprometer sus principios, ni dejarlos de lado por razones egoístas, para asegurar la libertad y la independencia del Taekwon-Do y para que sea transmitido en su forma original.

Parte 4
Todos los estudiantes de este arte están sujetos a las mismas reglas de comportamiento y serán juzgados según los mismos criterios, sin tomar en consideración sus posiciones en la vida, sus orígenes o sus convicciones religiosas, demostrando al mundo la igualdad esencial y la fraternidad humana.

Parte 5
La sociedad moderna se caracteriza por su egoísmo y por depender innecesariamente de las máquinas. La sociedad moral está caracterizada por la autodisciplina, el sacrificio, la ayuda recíproca y la dedicación. Dedicarse al arte puede promover el cambio hacia una sociedad moral.

Parte 6
Los que se dedica a sus compañeros y viven según los dictados de su conciencia son siempre útiles para ayudar a los jóvenes y muestran respeto a sus instructores y personas mayores.

Conclusión:
El comienzo constituye una parte importante de todo intento. Por eso, los estudiantes de Taekwon-Do no deben dejar de actuar cuando ello beneficie a la sociedad. Si actúan así, ellos mismos serán los principales beneficiarios.